El imperio romano resumen

 

 


El imperio romano resumen

 

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El imperio romano resumen

 

El imperio romano resumen

 

IMPERIO ROMANO

 

Los orígenes del Imperio

Dos figuras dominaron el final del régimen republicano y el principio del Imperio –Julio César y Augusto. Julio César era un general y político brillante, que sacó provecho de los problemas de Roma. Primero, formó una alianza de gobierno con los cónsules Pompeyo y Crassus, llamada El Primer Triunvirato. Luego, cuando Crassus muere, les hizo la guerra a Pompeyo y al Senado para obtener el poder único sobre Roma. Su error radicó en auto nombrarse dictador de por vida –decisión que lo llevó a su asesinato.

Esta situación provocó otros 14 años de guerra civil entre Augusto, el heredero nombrado por César, y Marco Antonio, el sustituto del César. Cuando Augusto derrotó a Antonio en Actium en el año 31 a.C., ganó el poder absoluto sobre Roma. Inteligentemente, Augusto no eligió ser un dictador como César. Formó el Principado, que le otorgó el poder real –de por vida-, mientras parecía darle al Senado un rol mucho mayor al que realmente tenía. Había nacido el Imperio.

 

El ascenso del Imperio

El Siglo I d.C., siguiendo el reinado de Augusto, fue una época de gran expansión para el Imperio. Creció a través de la conquista o la anexión, a pesar de que para el Siglo II, algunos territorios inestables fueron entregados por el Emperador Adriano, para que todo fuera más manejable. A cada provincia se le daba su propio gobernador y constitución y, hasta cierto punto, se auto-gobernaban.

El Imperio daba a Roma unos beneficios económicos enormes, aumentando su riqueza en base a los impuestos (particularmente a los granos) provenientes de las provincias. Esto financiaba los ambiciosos programas de obras públicas en Roma, y permitía aliviar a los habitantes de la ciudad de sus propios impuestos.

La enorme propagación del Imperio significó que la influencia romana fuera difundida. Su idioma, arquitectura, cultura, ingeniería y comida han dejado su marca hasta la actualidad. Solamente en Gran Bretaña, podemos agradecer a los romanos por las calles, el repollo y las arvejas, el acebo y el muérdago, los baños, el concreto y los faros, sólo por nombrar unas pocas cosas

 

Augusto y la dinastía Julio-Claudia

Cayo Julio César 100-44 a.C.

Julio César es recordado como uno de los líderes más grandes de Roma, a pesar de que, en realidad, nunca fue emperador.  Procedía de una familia bien relacionada y, aprovechando sus conexiones para ganar el apoyo popular, pronto ascendió a la clase senatorial. Durante un tiempo, co-gobernó Roma con Pompeyo y Crasso como el trío de cónsules llamados el Triunvirato. Durante este tiempo anexó a Francia y a Bélgica al Imperio, e hizo dos incursiones en Gran Bretaña. Entonces, luego de una larga guerra civil contra Pompeyo, se declaró a sí mismo cónsul y dictador.

Su ruina llegó cuando trató de hacer que este nombramiento temporario fuera vitalicio. Sus enemigos vieron esto como un paso atrás hacia el viejo sistema de la tiranía monárquica. El 15 de marzo del año 44 a.C., un grupo de conspiradores, liderado por Bruto y Casio, lo acuchillaron hasta la muerte en las escalinatas del senado.

 

Octavio mantuvo la constitución republicana hasta el 23 a. C., año en el que asume el poder militar y legislativo total. El Senado mantenía el gobierno de Italia y de las provincias más romanizadas y pacíficas; pero las fronteras, donde debían acuartelarse las legiones, eran mandadas por Legados elegidos directamente por el emperador. La antigua corrupción de la república en cuanto a la administración no fue tolerada y las provincias se beneficiaron enormemente de ello.
Como reformador social, el emperador intentó devolver a Roma la moral y el respeto por el matrimonio perdidos y trató de poner de nuevo de manifiesto los antiguos festivales religiosos.

Antes de morir, nombró a Tiberio como su sucesor, poniendo fin a la República para siempre.

Le sucedió Tiberio, su hijastro, en 14 d. C. Se ha dicho de él que era el menos malo de todos y que Augusto le eligió como mal menor. No había ningún amor entre ambos y cuando ascendió al trono, Tiberio intentó que a su padrastro no se le declarase como deidad en el panteón romano. No lo consiguió. Su reinado se basó en su poder militar y en su Guardia Pretoriana para mantener el control en Roma. Sus relaciones con el Senado no fueron en absoluto cordiales, al contrario. Si bien Augusto había reverenciado al Senado a pesar de haberle quitado el poder y le había pedido consejo, Tiberio lo despreciaba y no le hacía ningún caso.
Tiberio se convirtió en un depravado a lo largo de su reinado. Un hombre excepcional en lo militar, pero un pobre estadista. El cargo que le dejó Augusto era demasiado para él. Llegó a odiar Roma y decidió vengarse de ella de una forma muy cruel.
El sucesor de Tiberio sería un sobrino-nieto suyo, hijo de un famoso general romano, Cayo Germánico. También era conocido entre los soldados de su padre con el nombre de "pequeña bota", en latín "Calígula". La venganza de Tiberio se había cumplido
 
Calígula fue bien recibido por Roma. Era muy popular en comparación con Tiberio y al principio todo iba bien. Casi inmediatamente de subir al trono, Calígula empezó a derrochar todo el tesoro que su tío-abuelo había reunido, gastándolo en fiestas y espectáculos populares. Al de siete meses, sufrió una terrible enfermedad que casi lo mató, pero milagrosamente logró recuperarse.
Aquí es donde los historiadores ven la auténtica razón del comportamiento posterior de Calígula. El emperador cambió... a peor. Se cree que dicha enfermedad causó graves daños a su cerebro y que ello originó su esquizofrenia.
Juicios por traición, extorsión a ricos romanos para soportar el gasto que traían sus diversiones, castigos más allá de toda crueldad, etc. Así fue en lo sucesivo el reinado de Calígula.
Usaba su ejército de la forma más dispar. Por ejemplo, un día ordenó a sus tropas marchar al canal de la Mancha y recoger conchas del mar. Después ordenaría a sus hombres regresar a Roma para traérselas y declaró entonces que había conquistado el mar. En enero de 41 d. C., una furiosa muchedumbre encabezada por la guardia Pretoriana asesinó a Calígula César, a sus mujeres e hijos.
Después de este desastroso reinado, el senado intentó restaurar de nuevo la república, opinión contraria a la guardia Pretoriana que era por entonces de mayor peso.
El reinado de Claudio fue bueno para Roma. Se  anexionó Tracia y algunas provincias en África. Fundó colonias en Britania asentando el poder en aquella provincia  tan propensa a la rebelión. Reorganizó el suministro a Roma de grano y mejoró el sistema judicial romano, extendiendo la ciudadanía y sus derechos a nuevos grupos sociales hasta entonces vetados. Murió en 54 d. C. después de trece años de reinado "accidental".
Posiblemente, el único error de Claudio fue dejar la sucesión en manos de Agripina, su esposa. Su elección fue desastrosa. Nerón Claudio César Augusto Germánico, más conocido como Nerón. Siendo justos, los primeros años de Nerón como emperador fueron buenos sobre todo gracias a los consejos de Séneca, que le hizo ver que su bienestar era más importante que esos aburridos asuntos de estado. Así, en la sombra, ellos regían sabiamente el imperio. Todo cambió cuando se casó con Popea Sabina que reemplazó a sus consejeros no estando en absoluto preparada para ello. Uno de los actos más recordados de Nerón es el incendio de Roma. No le gustaba la ciudad y planeó su reconstrucción desde sus cimientos. Se esparció el rumor, incierto ya que estaba fuera de la ciudad observando el "espectáculo", que Nerón mismo había comenzado el fuego.
Para desviar la ira de los romanos de él mismo, Nerón proclamó que habían sido los cristianos. Se inició la persecución de los mismos por primera vez.
En el área que quedó desierta tras el incendio, Nerón ordenó construir su "Palacio Dorado" que de haberse construido, hubiera ocupado un tercio de la antigua superficie de Roma. Todo esto no se pagaba sólo. Nerón empezó a exigir más y más impuestos, a Italia, a las provincias...
Empezaron las revueltas en Britania, Galia, etc. En 65 d. C. comenzaron las conspiraciones para matarlo. Finalmente, en 68 d. C., acabó la línea de los emperadores Julio-Claudios con la muerte de Nerón, que se suicidó cortándose el cuello. El senado lo "honró" con el título: "Damnatio Memoriae", "Maldito en la memoria". Su recuerdo fue borrado de todo registro.

 

 

Los emperadores Flavios

El año 69 d. C. fue un año de luchas internas. Las legiones occidentales querían como emperador a sus propios comandantes, y hubo dos emperadores casi seguidos, Galba y Oto. En ese momento, las legiones de oriente proclaman a su comandante, Tito Flavio Vespasiano emperador de Roma.
Vespasiano, hombre sobradamente inteligente y capaz, no atacó a Roma, al menos directamente. Atacó su estómago. Tomó Egipto, granero del imperio, y esperó. Poco después todo el imperio lo aclamó como emperador. En 69 d. C. fue declarado "imperator in absentia" y en 70 d. C. regresó a Roma En sus diez años de reinado, Roma vio un hombre honesto, trabajador, con grandes aptitudes como soldado. Fue un renacimiento para Roma. Curiosamente Vespasiano no era de Roma pero fue el primero de todos los emperadores en adoptar el nombre de César como algo respetuoso, no como una simple parte más de su nombre imperial.
Pacificó el imperio, que era su problema a corto plazo, y luego entró a reformar en profundidad. Puso gobernadores en las provincias dotados con su mismo sentido de la honestidad. Aunque debió mantener impuestos altos, invirtió sabiamente el dinero, devolviendo la solvencia al imperio, mejorando infraestructuras y dando un salario estatal a los profesores en las escuelas de oratoria romana y griega. Le sucedió su hijo Tito, uno de los emperadores más queridos y menos afortunados de la historia imperial. Murió dos años después y durante su reinado, el Vesubio se tragó Pompeya y Herculaneo, y un inmenso fuego devastó Roma.
Domiciano, hermano del emperador ascendió al trono. Su padre había preferido siempre a Tito y esto convirtió a Domiciano en un ser celoso de su poder. Gobernó como un autócrata y despreció al Senado desde el primer momento. No ocurrió lo mismo con sus legiones que lo mantuvieron en el poder, ya que gozaban de su favor. En 86 d. C. decidió no esperar a su muerte para proclamarse dios y Roma sufrió una época de terror con juicios y ejecuciones por traición. Militarmente hizo poca cosa. Expandió Britania hasta la actual Escocia, reprimió una rebelión en África y otra en Dacia. En los últimos años se multiplicaron los juicios y las ejecuciones y finalmente el capitán de la guardia Pretoriana arregló su asesinato. El senado recurrió de nuevo al título "Maldito en la memoria" para borrar todo registro de su reinado.

 

Los emperadores Antoninos

Aquí se inicia lo que se ha llamado la Época Dorada de Roma. El senado tenía ya preparado un sucesor. Marco Coceo Nerva, senador conservador y ya entrado en años. Lo primero que hizo fue llamar a los refugiados políticos, anular las leyes sobre traición anteriores y jurar que no habría más matanzas entre los senadores. Consiguió dos cosas fundamentales: permanecer en el trono el tiempo suficiente para que se calmaran las cosas y eligió como sucesor al mejor hombre que encontró, en vez de tratar de fundar una dinastía. Tal vez su elección fue motivada en parte por el descontento de las legiones que no querían ser comandadas por un senador sin experiencia militar. El general Marco Ulpio Trajano sería el siguiente emperador.  Nerva lo adoptó como su hijo, cosa nunca hecha antes por un emperador y murió al de dos años de reinado por causas naturales. El Senado lo deificó gustosamente.
Trajano no era romano, ni siquiera italiano. Era descendiente de una familia aristócrata de Hispania. Poseía cualidades raras en un emperador: humildad, amabilidad y modestia. Aunque era claramente un autócrata no poseía ninguno de los malsanos vicios de Domiciano. Incluso trató de hacer buenos amigos en el Senado, al que trataba cortésmente. Bajo el reinado de Trajano, el imperio llegó a su máxima extensión histórica. Conquistó Dacia, Armenia, Asiria y parte de Arabia.
Reorganizó las finanzas imperiales, hizo donaciones públicas y fundó instituciones benéficas para los huérfanos. Mejoró Roma y creó grandes festivales, uno de los cuales, el que festejaba la conquista de Dacia, duró ciento diecisiete días.  En 117 d. C., el senado le concedió el primero de una serie de honores. En adelante fue llamado "Optimus", "El Mejor".Aunque había renunciado públicamente a su deificación, el senado le concedió el título de dios a su muerte. Seguramente este hecho le hubiera avergonzado en vida y se hubiera sentido obligado moralmente a disculparse. Posiblemente, Trajano fue el tercer gran emperador de Roma.
Mientras preparaba una campaña contra Mesopotamia, el emperador se sintió enfermo y próximo a la muerte, adoptó como a su hijo al general de Hispania Publio Aelio Adriano.
El nuevo emperador adoptó la táctica que había seguido Octavio Augusto dos siglos atrás: el crecimiento del imperio dentro de sus propias fronteras, o lo que es lo mismo, renunció a nuevas conquistas en favor de mejorar el actual imperio.
Abandonó Asiria, decisión que enfureció a los generales romanos, pero que a la larga demostró ser correcta ya que dicha provincia no había sido pacificada ni conquistada sino temporalmente derrotada y se preparaba una rebelión a gran escala. También devolvió a Armenia su estatus de reino satélite de Roma. Tanto en Britania como en Germania estableció posiciones defensivas más sólidas contra los celtas y pictos que cada vez más arreciaban con sus  ataques las tierras conquistadas. Dotado de magníficas cualidades tanto para la administración como para los asuntos militares y sociales, se le atribuye con razón la frase:"El gobernante existe para servir al estado, no el estado para el gobernante".Adriano tenía una gran influencia griega que se resume en esa frase. Su mayor cambio social y su mayor error, como se vio después, fue permitir acceder a las clases sociales más bajas a cargos administrativos y públicos sin hacer el servicio militar. Esto traería a la larga un mayor  distanciamiento entre el ejército y la administración, de desastrosas consecuencias años más tarde.
En 135 d. C. el emperador comenzó a sentirse enfermo. Su gobierno se volvió bastante tiránico y empezó la búsqueda de su sucesor. Después de bastantes descartes su elección fue Tito Aurelio Antonino. Justo antes de morir, hizo que Antonino adoptara dos herederos, Marco Aurelio Antonino y Lucio Vero, de dieciséis y siete años de edad respectivamente. Ambos fueron seleccionados por el mismo emperador que murió poco después.
Según algunas fuentes, Antonino fue el emperador más amado de todos. Las monedas que se acuñaron en su reinado llevaban las palabras "Tranquilitas" y "Concordia","tranquilidad" y "paz".Su primera tarea fue presionar al Senado para que deificaran a Adriano. El senado se resistía ya que éste no había sido tan popular como otros, a pesar de su competencia. Sus apasionados discursos acerca de su padre adoptivo le ganaron la deificación y a él mismo, el sobrenombre de "Pío". Antonino era también un "provinciano", de la Galia Narbonense, y su mujer era de Hispania.
Poco se sabe con certeza de su reinado ya que las fuentes son escasas, pero lo que se conserva es todo uniformemente positivo. Demostrando su maestría en la administración, hizo realidad el sueño de todo político, pasado, presente o futuro: bajó los impuestos mientras aumentaba el gasto público sin déficit presupuestario.
No inició guerras y se limitó a defender las fronteras, cada vez más revueltas, de los ataques de los bárbaros del norte. Murió en 161 d. C. y fue llorado largamente. Fue inmediatamente deificado. Tan largo y bueno había sido su reinado que se les puso a todos los emperadores de la Época Dorada su nombre, emperadores Antoninos. Su sucesor, largo tiempo atrás seleccionado, fue Marco Aurelio. Callado, amante de la paz ... Era un hombre tranquilo, con la personalidad de Antonino, pero desgraciadamente sin su misma suerte. Posiblemente, el emperador hubiera sido mucho más feliz como filósofo que como estadista.
Tal fue así que cometió el error de nombrar co-emperador a su hermanastro Lucio Vero. Esto sentó un nefasto precedente que más tarde llevaría a la división del imperio. Pero tenía mayores problemas que eso. Las fronteras estallaron en guerra por aquel entonces y este emperador amante de la paz realizó más campañas de guerra que cualquier otro anterior. Los partos invadieron el este, había revueltas en Galia y en el Delta del Nilo, y en Mauritania se alzaron los rebeldes. Peor aún, las tribus germanas del Danubio se unieron, aplastaron la legión romana allí estacionada y arrasaron la región. El emperador se vio obligado a vender el tesoro imperial para pagar tropas. Se usaron gladiadores y esclavos en los ejércitos para paliar la escasez de hombres. Los germanos fueron detenidos pero a un altísimo precio. Para colmo, los legionarios que volvían del este contra los partos trajeron una plaga que devastó no solo Roma sino varias ciudades de Italia. Hubo fuertes pérdidas de población en toda Italia. Muchos historiadores ven aquí la causa del largo declive de Roma. Nombró sucesor y co-emperador a su hijo Lucio Aelio Aurelio Cómodo en 177 d. C. y murió, en combate, tres años después. ( película El Gladiador )
 
Cómodo fue el último de los Antoninos. Y no es de extrañar dado su reinado. Más comparable con Nerón que con ningún otro, Cómodo quería ser una estrella de los deportes romanos. Era un adolescente mimado, sin el sentido de la responsabilidad de su padre y lo más importante, no quería ser emperador. Subió los impuestos para pagar sus diversiones. Era cruel y no se interesaba por Roma ni su seguridad. Afortunadamente para él tenía buenos generales que custodiaban las fronteras.
Igual que Domiciano, se declaró dios viviente (quizá porque pensó, con razón, que no lo harían a su muerte) y al igual que el de Domiciano, su reinado acabó con la traición de alguien cercano a él. Fue estrangulado por su preparador físico mientras luchaban. El senado no tardó en declararlo "Damnatio Memoriae".Y se inicia el largo descenso hacia el fin.
 
 Los emperadores Severos
La muerte de Cómodo en 192 d. C. trajo otro año de varios emperadores y guerras civiles. Desafortunadamente, no había ningún Vespasiano al final para hacerse con el poder. En 193 d. C., Séptimo Severo reclamó el trono imperial. Se apoyó en su poder militar, según él verdadera fuente del poder imperial y rechazó al Senado y las costumbres romanas.
Inició la dinastía de los Severos, que se mostraron incapaces de resolverlos problemas del imperio a través de sus cincuenta años de reinado. Aumentaron el poder de las legiones sobre el poder civil y en 235 d. C. su reino llegó a una conclusión predecible: Severo Alejandro, el último de ellos fue asesinado por sus tropas al no poder pagarles. Durante el siguiente medio siglo hubo quince "emperadores" que eran asesinados por generales ambiciosos o por sus tropas. El único que trajo algo de paz y construyó una formidable muralla alrededor de Roma fue Aurelio de 270 d. C. a 275 d. C.

 

Ciudadanía

Durante un período de rápida expansión del mundo romano, la ciudadanía era vista como una forma de distinguir a la gente que vivía en Roma de la que venía de las afueras.

Cualquier hombre libre nacido en Roma era un ciudadano. Más tarde, la ciudadanía se extendió al resto de Italia y luego a todo el Imperio, para incluir a la gente que había sido aliada compasiva. En el año 212 d.C., el emperador Caracalla declaró que todos los hombres libres del Imperio podían convertirse en ciudadanos.

Los ciudadanos tenían tres áreas fundamentales de privilegio. Tenían derecho a votar, tenían derechos legales especiales (que incluían derechos matrimoniales, el derecho de hacer contratos y la exención de castigos específicos como el de ser matado sin un juicio) y pagaban impuestos más bajos.

Los ciudadanos pobres también tenían derecho al subsidio del grano, una ración de trigo  usualmente hecha pan, que era provista por el gobierno como una dieta básica.

 

 

El emperador Diocleciano

En 284 d. C. ascendió al trono Diocleciano que creó la forma de gobierno llamada tetrarquía y el DOMINADO, como forma de gobierno , el Senado Romano dejó de existir, en el año 285 d. C En la cúspide, dos co-emperadores y debajo de ellos dos vice-emperadores. Duró alrededor de veinte años. Otra de las reformas fue a causa de la escasez de hombres a lo largo del imperio. Cada hijo debía seguir el oficio de su padre, o sea, si el padre era soldado, el hijo soldado, padre granjero, hijo granjero, etc. Los granjeros tampoco se podía cambiar de tierras sin permiso expreso del emperador. Aquí puede verse claramente el comienzo del sistema feudal, que sería común en la Europa medieval. La tetrarquía de Diocleciano no sobrevivió a su muerte, cosa no extraña, y a dicha muerte sobrevinieron veinte años de descontento.

 

 

El emperador Constantino

En 324 d. C. asciende al trono Constantino, emperador conocido sobre todo por dos profundos cambios para el ya decrépito imperio: ordenó construir una "Nueva Roma" en el lugar donde hoy está Estambul, por entonces Bizancio, y la llamó  Constantinopla. Rápidamente se convirtió en el centro de Oriente y capital del Imperio, en el año 330 d.C. Y segundo, se convirtió al cristianismo. El emperador buscaba una fuerza moral capaz de restablecer el orden en el caótico imperio y después de considerar varias opciones, se decidió por el cristianismo. Promulgo el Edicto de Milán, en el año 313 d.C , que establecía, la Tolerancia Religiosa  A pesar de esto, se le considera un converso sincero ya que demostró ser muy religioso. La creación de Constantinopla comenzó la separación del imperio en el occidental y el oriental, ya que mucha de la administración y de los negocios fueron trasladados a la nueva ciudad.

 

 

División del imperio

En 364 d. C. se hace la separación informal con el emperador Valentiniano que da el imperio de Oriente a su hermano Valeno. Treinta años después 395 d.C ,  el emperador Honorio la hace oficial tomando para él el imperio de Occidente y el de Oriente para el emperador Arcadio, por decisión de su padre el  emperador Teodosio, quien además convirtió al cristianismo en religión oficial el Imperio en el año 394. d.C. Honorio movió la capital de Roma a Rávena que era más defendible y esto aceleró la decrepitud de la ciudad.
Hasta tal punto que al comienzo del siglo quinto, Alarico, jefe de la tribu germana de los Visigodos, saqueó Roma durante tres días durante los cuales no encontró resistencia. Converso reciente al cristianismo, Alarico saqueó los templos paganos y dejó en paz las iglesias. En 406 d. C. aparece en Europa desde Asia Atila con la tribu de los Hunos, empujando a tribus europeas al oeste y al sur. Las tribus, entre la espada y la pared, eligieron Roma como mal menor y las provincias fronterizas comenzaron a recibir oleada tras oleada de bárbaros. El emperador llamó a sus legiones de las provincias más alejadas para defender las provincias centrales. Las legiones abandonan Britania dejándosela a los Pictos y Celtas (aunque más tarde éstos serían invadidos por Anglos, Sajones y Jutos huyendo de los Hunos), Hispania, que se declara independiente y África, que es invadida por los Vándalos.
Aproximadamente en 450 d. C. el imperio romano de occidente estaba ya casi muerto. Varias tribus se disponían a roer el cadáver cuando Odoacer, jefe de un ejército mercenario bárbaro depone al último emperador en Roma, un muchacho llamado Rómulo Augústulo, y se declara rey de Italia en 476 d. C. El imperio romano había caído.
El imperio de Occidente se derrumbó en reinos bárbaros y el imperio de Oriente sobrevivió como imperio Bizantino hasta 1453 d. C. año en que cayó en poder de los Turcos Constantinopla, cerca de mil años después que su gemelo occidental.

 

La decadencia y caída del Imperio

La decadencia parece haberse instalado en el Imperio durante el Siglo 4to d.C. Su vasto territorio empezó a ser más difícil de proteger. Las olas de invasiones bárbaras durante los Siglos 3ro y 5to, presionaron enormemente los recursos del ejército. Las invasiones también tuvieron un efecto en la economía, ya que el comercio se vio afectado y el dinero de las edificaciones públicas y las ceremonias debió ser desviado al ejército.

El ascenso del Cristianismo también tuvo un impacto significativo. Los aristócratas y la gente instruida prefirieron la vida dentro de la iglesia por sobre la vida dentro de la política, debilitando el liderazgo de Roma. La gente abandonó los templos romanos y el foro, migrando hacia nuevas iglesias ubicadas en las afueras de la ciudad.

Hacia el Siglo 5to, el Imperio estaba por los suelos. En el año 455 d.C los vándalos saquearon a la mismísima Roma. El último emperador, Rómulo Augústulo, abdicó en el año 476 d.C. Ese fue el fin del Imperio Romano de Occidente, aunque el Imperio de Oriente continuó hasta el Siglo XV.

 

 

 

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El imperio romano resumen

 

 

 ROMA ANTIGUA

 

Cronología (Según HERNANDEZ, Becerra Augusto. Las Ideas Políticas en la Historia)

753 A.C.

Roma. Monarquía

519 A. C.

Caída de la monarquía

450 A.C.

Ley de las XII tablas

S.IV – III A.C.

Conquista romana en Italia. Guerras púnicas

197 – 168 A, C.

Conquista de Oriente

168 a.C.

Macedonia es conquistada por Roma en la derrota que sufrió en la Batalla de Pydna. Se acentúa la relación cultural entre el mundo latino y el mundo griego.

146 A.C.

Conquista de Grecia

133 A.C

Conquista de España y Asia

S. I A.C.

César. Cicerón

27 A.C.

Augusto. El principado

35 – 64 D. C.

Prédicas de San Pablo en Oriente, Grecia e Italia

64 – 303 D.C.

Martirio de Pedro en Roma. Nerón inicia las diez grandes persecuciones de los cristianos, hasta Diocleciano.

S.II

Apogeo de la jurisprudencia romana. Los cinco grandes: Papiniano, Ulpiano, Paulo, Gayo y Modestino.

211

Edicto de Caracalla (ciudadanía para todos los habitantes del imperio)

313

Edicto de Milán ( Tolerancia religiosa)

325

Concilio de  Nicea

361

Juliano el Apóstata, Emperador

380

Edicto de Tesalónica (Estado confesional)

395

División del Imperio por Teodosio I. Imperio romano de Occidente con Capital Roma. Imperio romano de Oriente con Capital Constantinopla.

410

Roma es saqueada por el visigodo Alarico

438

Primera codificación oficial del Derecho romano

476

Caída del Imperio Romano de Occidente

535

Codificación de Justiniano (sólo se conoció en Occidente gracias a las Cruzadas)

 

Ideas Políticas en la Roma Antigua

“La necesidad de la unificación de los pueblos conquistados al poder de Roma lleva al reconocimiento gradual de los derechos de ciudadanía romana a todas las provincias, la imposición del latín como lengua oficial y la aplicación de un sistema uniforme de derecho en todo el imperio.

Bajo el imperio todos los miembros de la comunidad política quedan sujetos en condición de igualdad a la autoridad del emperador. Se asume, además, que él tiene origen divino e inclusive se le llega a adorar como si fuera un dios. Esta concepción teocrática del poder se mantendrá al constituirse el cristianismo en religión oficial el Estado, pues en delante el emperador será considerado como agente o representante (vicario) de Dios en la tierra. Este último paso en la evolución política de Roma es sintetizado por Gettell en los siguientes términos: “de este modo, la ciudad-estado democrática se transforma en la autocracia del imperio universal, y partiendo de la concepción griega de la democracia, libertad e independencia local, se llega al ideal romano del orden, la unidad, el derecho universal y el cosmopolitismo. El Imperio romano completa la obra comenzada por Macedonia, al someter a los individuos de todas las naciones a un mismo poder. Con la destrucción de la independencia política desaparece, prácticamente el estudio científico de estas materias. Fuera de la actividad política, casi inconsciente, de la Edad Media, las teorías no alcanzan un verdadero esplendor hasta la época del Renacimiento”. (HERNANDEZ, Becerra).

El derecho de los romanos fue fundamentalmente civitas (ciudad-estado), consistió en un sistema jurídica arcaico y limitado, aplicable exclusivamente a los miembros de la ciudad. Fue gracias al desarrollo del ius gentium (un derecho común a todos los pueblos, desprovisto de los formalismos y el carácter litúrgico que lo hacían inaplicable a quien no fuera romano de nacimiento) y a la incorporación de la doctrina del ius naturale, de origen estoico (en lo cual fue decisiva la labor metódica de los juristas), que el derecho, romano llegó a convertirse en un sistema general de jurisprudencia, aquel que por sus caracteres de universalidad requería el Estado universal que era ya el Imperio Romano. Más tarde esta concepción universal de todas las cosas en torno al imperio se perfeccionará con la organización de un único culto religioso permitido, una sola fe tolerada y oficial para toda la población del Imperio: la religión cristiana.

La historia de Roma es, pues, en cierto sentido, la historia de cómo una ciudad-Estado de poderosa personalidad, no griega si no latina, abraza primero la cultura de los griegos, se heleniza (y por tanto recibe poderosas influencias orientales) y, finalmente, se cristianiza, incorporando con ello elementos de la tradición judaica. Éste es líneas generales, el proceso mediante el cual se fraguan los sólidos cimientos de la cultura occidental”. (HERNANDEZ, Becerra).

2. Ideas políticas sin filosofía política

No hubo en la dilatada historia de Roma un pensador que formulara o al menos cuestionara (como en Grecia lo hicieron, para el mundo helénico, un Platón o un Aristóteles, por ejemplo) la filosofía política del sistema.

Fue necesario esperar hasta el advenimiento (a fines del S. II A.C.) de Panecio de Rodas y Polibio, griegos de origen y formación para contar con una primera visión integral de las instituciones y la historia de Roma. Y esperar a Cicerón, ya en las postrimerías de la República, para que por primera vez un romano (aunque profundamente imbuido de la filosofía griega) elaborar una exposición sistemática de las propias instituciones republicanas.

M.I Finley, acerca de la parquedad filosófica de los romanos se debió básicamente a la falta de estímulos que sí tuvieron los griegos en la reflexión filosófica y política: “Los romanos no se vieron enfrentados al rompecabezas de la gran diversidad de programas constitucionales que caracterizó al mundo griego clásico…No hay nada que requiera análisis o explicación. En segundo lugar, la severa crisis de la primitiva historia de la república romana fue un conflicto provocado por las peticiones plebeyas de privilegios, no una guerra civil por formas alternativas de gobierno. De Ahí que los romanos no tuvieran experiencia en el ciclo de constituciones, ni siquiera en la elección entre democracia y oligarquía, o en la amenaza de una tiranía”.

A lo anterior se agrega que la visión histórica de Roma fue crecer indefinidamente mediante la conquista. Con las frecuentes guerras, la sociedad romana se acostumbró a combinar la vida civil con las fatigas y los deberes militares, de donde surgió una profunda conciencia de responsabilidad cívica expresada en conductas colectivas de disciplina social y obediencia a las autoridades. Nos encontramos aquí con unas convicciones políticas fuertemente sostenidas por la tradición, la educación y el ambiente, celosamente vigiladas por la sociedad y el Estado e impresas hondamente en el espíritu del ciudadano romano, de tal manera que nunca fue necesario verbalizar demasiado sobre ello. “Fueron más hombres de acción que hombres de reflexión”. Antes que aplicarse a ejercicios abstractos , el hombre romano prefirió emplearse en propósitos útiles y prácticos, tales como la concepción, elaboración y ejecución de una ley, un edicto, una sentencia, un contrato, un tratado, una decisión de gobierno, una expedición militar.

Del Vecchio afirma: Roma no tuvo una filosofía original. Así como en Oriente el objeto supremo de la actividad espiritual fue la religión y en Grecia la filosofía, en Roma fue el derecho. Y en éste, la sabiduría romana fue excelsa. En Roma se produjeron ciertamente corrientes filosóficas, pero fueron derivaciones de las griegas.

Si Grecia se desarrolló en torno a la fundamental institución de la Polis, entre los romanos ésta viene a ser sustituida por su más grande y original construcción política: el Imperio.

Roma esa vieja y gloriosa república se forjó en el cultivo de principios ampliamente compartidos de servicio a la patria, cumplimiento del deber, rectitud y nobleza ciudadanas, dignidad, honestidad, justicia, profunda fe religiosa, respeto del pasado y de los mayores.

El periodo clásico de las letras latinas coincidió no con  el auge de las filosofías políticas, sino con el de las doctrinas de orientación moralista, espiritual, y religiosa, que muy pronto derivarán hacia la literatura teológica, con la llegada del cristianismo. Se comprende bien, por otra parte, que el imperio teocrático estaba necesitando no una filosofía política, sino de teología, y los pensadores la suministraron abundantemente.

El imperio hizo menos necesaria la especulación política, pues dejaron de existir las actividades practicas de toda política a las cuales pudiera referirse la teoría. Es clara la invitación que el régimen hace al público para que se recoja en la vida privada y deposite sus inquietudes políticas en manos del Estado, desde el momento en que el Imperio hace prevalecer el principio :”lo que el emperador decide tiene fuerza de ley”

La filosofía moral tuvo una gran acogida en la metrópoli, especialmente la de epicúreos y estoicos, que entrará a formar parte de la vida cotidiana  y dejará honda huella en la jurisprudencia, la vida privada, la literatura y algunas elaboraciones filosóficas.

El eclecticismo. Que es la conciliación de diversos elementos de otras doctrinas filosóficas y que se opone a todo dogmatismo, vió continuado y desarrollado su pensamiento en Cicerón quien lo llevó a su más alta expresión.

El estoicismo. Panecio de Rodas tiene el mérito de haber revisado el estoicismo en forma que fuera aceptado por los romanos y resultara afín con sus virtudes ancestrales, a saber: dominio de si mismo, devoción al deber y espíritu público. El estoicismo predica ideales como: la igualdad de los hombres, la justicia en el Estado, el respeto por los derechos de los demás, la benevolencia, el amor, la pureza en la vida familiar, la tolerancia, la caridad hacia los semejantes, la protección a los hombres en el goce y disfrute de los derechos, el reconocimiento por lo menos de aquel mínimo de derechos sin el cual es imposible la dignidad humana.

La influencia de los estoicos es notoria no solo en los políticos, sino también en los juristas , que por entonces hacían los primeros intentos para crear una jurisprudencia sistemática. De esta manera, nociones fundamentalmente filosóficas  como las de humanitas y derecho natural (en adelante traducido del griego al latín como ius naturale) cobrarían una significación inusitada y contribuirían al desarrollo de uno de los mas grandes legados culturales de la antigüedad: el derecho romano.

Polibio. Nació en 200 a.C. en Megalópolis Grecia. Su tesis más célebre es la Ley de los ciclos, que consiste en que la historia de los pueblos está totalmente regida por una ley de crecimiento y decadencia (Historicismo de Platón y Heráclito?)  fenómenos que se alternan de manera perpetua en un proceso cíclico (anacyclosis). Las formas de gobierno se suceden históricamente, a partir de la monarquía originaria, en formas puras y sus respectivas e inevitables corrupciones (realeza-tiranía, aristocracia-oligarquía, democracia-oclocracia, repitiéndose en forma indefinida la sucesión de estas diversas constituciones. Estima que la constitución mixta es la mejor forma de gobierno, porque es incorruptible, y elogia por ello la constitución de Licurgo, de Esparta. Es para él un buen ejemplo de modelo combinado que no estaría sujeto a la anacyclosis.

Polibio atribuye el poderío de Roma precisamente a la forma mixta de su gobierno (los cónsules representan el factor monárquico, el senado el factor aristocrático y las asambleas populares el democrático), en la cual los distintos elementos se encuentran exactamente ajustados y en perfecto equilibrio. Se observa que para Polibio, el verdadero secreto del gobierno romano consistía en que los tres poderes políticos (consulado, senado, asambleas) se frenaban con reciprocidad. Aquí se encuentra embrionariamente la noción de un gobierno organizado bajo la forma de un sistema de frenos y contrapesos, muchos siglos después reexpuesta por Montesquieu y adoptada por los fundadores de la república norteamericana.

Marco tulio Cicerón.

Vivió entre 106 y 43 a.C. su obra escrita es muy variada: Discursos de defensa de sus clientes (Pro murena, Pro Rabiro, Pro Milone, arengas políticas (catilinarias, Filípicas), tratados sobre elocuencia (De Oratore), retórica (Orator, Brutus), diversas obras filosóficas (De Finibus, Tusculanas, De oficiis, etc) y políticas (Sobre la república y Sobre la leyes).

La obra de Cicerón es rica en definiciones de una gran perfección formal: La república es la cosa del pueblo; y el pueblo nos es el conjunto de todos los hombres reunidos de cualquier modo, sino reunidos por un acuerdo común respecto al derecho y asociados por causa de utilidad. Esta breve frase postula una concepción del estado que renueva en sus fundamentos la teoría política y conjuga los elementos que aún hoy se estiman esenciales en la constitución del Estado moderno. En opinión de Sabine, estos principios generales de gobierno –que la autoridad procede del pueblo, que todo debe ser ejercido con el respaldo del derecho y que sólo está justificada por razones morales- alcanzaron una aceptación casi universal en un tiempo relativamente breve después de la época en que escribió Cicerón y han seguido siendo aceptados en la filosofía política durante muchos siglos. En sustancia no hubo ninguna diferencia de opinión en la Edad Media y pasaron a ser parte integrante de la herencia común de Idea Políticas.

Concluido su estudio sobre la forma como debe organizarse un Estado perfecto, a imitación de Platón, Cicerón considera necesario hacer un tratado complementario que se ocupe de la legislación apropiada para ese Estado, y escribe Sobre las Leyes. Así lo expresa Atico al comienzo de esta obra: Puesto que ya has escrito un tratado sobre la mejor forma de la república, parece que se sigue que escribas también sobre la Leyes. Así veo que hizo el gran Platón, tan admirado, tan preferido sobre todos y tan amado por ti. La principal contribución es que Cicerón expuso en ella, la doctrina estoica del <<derecho natural>>. Fue en sus términos como esta doctrina se transmitió a los jurisconsultos romanos y a los Padres de la Iglesia, y se hizo universalmente conocida desde su época e ininterrumpidamente, a través de la edad media y el renacimiento, hasta nuestros días.

Séneca. Lucio Anneo Séneca (3 a.C – 65 d.C.) Sus tesis reflejan la opinión romana de los primeros días del Imperio (así como Cicerón refleja la del período final de la República). Sostiene como Cicerón un estoicismo ecléctico con tono político orientado al sentido ético, moral e inclusive religioso. El espíritu senequista influirá en el cristianismo que lo adoptará en su doctrina.

La literatura del comienzo del Imperio se caracteriza por un carácter sombrío y pesimista, escéptico en cuanto a los social y político que encontramos también en Séneca. Si el Estado se encuentra tan corrompido que no existe la posibilidad de salvarlo, el sabio debe evitar esfuerzos vanos (De la tranquilidad del alma).

Séneca predica el apartamiento de las vanas preocupaciones del mundo, de los placeres y tentaciones, para profundizar en la verdadera sabiduría, libre de las pasiones, que preocupa la tranquilidad espiritual o eutimia propia de quien está cerca de Dios.

El poder vuelve a percibirse como un fenómeno sobrenatural confiado a la sabiduría de gobernantes que encumbra la divina providencia. La religión y la ética (colocada al servicio de la religión) desplazan definitivamente a la política, y a ésta le tomará 1.500 años recuperar su identidad.

El cristianismo

Es importante no sólo por los elementos originales que aportó al torrente del pensamiento, sino por la serie de intercambios y fusiones que propiciara la rápida conversión del mundo pagano a la fe cristiana. Así se produjo una amalgama entre la filosofía griega en general, el estoicismo en particular (en sus vertientes helénica y ecléctica-romana) y la cultura político-religiosa judía que subyace en el cristianismo. “Por lo que se refieren a las ideas políticas, las de los Padres eran, en su mayoría, las de Cicerón y Séneca”.(Sabine).

Helenismo y cristianismo

Al haber dado lugar el helenismo a una cultura y a una literatura mundiales, de ilustración total, se sentaron las bases materiales para el surgimiento de una religión cristiana mundial. No es casual que, precisamente los antecedentes espirituales de una religión mundial se encuentre en la filosofía griega.

El helenismo común denominador del pueblo judío y la sociedad greco-latina es el puente que permite comunicar e integrar pueblos, lenguas y mentalidades distantes. El cristianismo se vale , así, del helenismo para fundir, junto con su mensaje, tres grandes tradiciones: la judía, la griega y la romana y con ello, engendrar una nueva cultura universal en el seno del Imperio Romano.

En cuanto  se refiere al Estado, Jesús sienta claramente un principio y una distinción y traza una línea divisoria cuando, al preguntarle maliciosamente los fariseos si era lícito pagar tributo al César, les dijo: Dad al Cesar lo que del Cesar y a Dios lo que es de Dios(Mateo,22,21). Según esta enseñanza d Jesus, hay dos señores a los cuales se debe fidelidad y obediencia: El Estado y Dios. Complementariamente, en el Evangelio según San Juan, Jesús habría afirmado que toda autoridad política tiene origen divino cuando, interrogado por Poncio Pilato, le respondió: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dad de arriba.

La doctrina Paulina de la obediencia pasiva consagratoria del principio de la resignación política en aras del derecho divino, se convertirá en uno de los más férreos y prologados dogmas de la historia del pensamiento político. Cumplirá las veces de norma constitucional del totalitarismo cristiano que se vivirá en los últimos tiempos del Imperio romano y solo comenzara a moderarse muy avanzada la edad media, cuando la meditación y la acción políticas recurran a fuentes distintas de las Sagradas Escrituras, básicamente el derecho romano y la filosofía griega.

De allí deriva para el pensamiento cristiano europeo la concepción teocrática del poder político, el delito de lesa majestad, la distinción entre poder temporal y poder divino, la teoría providencialista del poder, la sujeción del reino temporal al reino de Dios.

Es notoria la filiación que esta tesis tiene, desde el punto de vista constitucional, con la concepción judía del gobierno monárquico instituido por Dios y el contraste de esta postura con la tradicional teoría constitucional romana conforme a la cual el gobernante deriva su autoridad del pueblo.

El culto cristiano  fue autorizado por el Edicto de Milán (313) y  posteriormente se convirtió en la religión oficial del Estado, mediante el edicto de Tesalónica (380) con lo cual se infligió definitiva derrota al paganismo. A partir de Teodosio (405) el Imperio se convierte en un Estado confesional : la religión es impuesta por el poder público a sus súbditos, al tiempo que es prohibido definitivamente el paganismo, se clausuran o destruyen sus templos y se persigue la herejía. Los cargos públicos quedan reservados a los cristianos.

 

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El imperio romano resumen

HISTORIA DE ROMA

 

LA GEOGRAFÍA DE ROMA Y SUS BENEFICIOS

 

Roma Estaba emplazada en la región central de Italia, sobre los márgenes del río Tíber, que constituía un punto de enlace y comunicación de llanuras importantes. Además, el río le facilitaba a Roma una salida directa al mar.

Italia está situada en un lugar clave, en el centro del Mediterráneo, y forma una península que divide este mar en dos cuencas: el Mediterráneo occidental y el Mediterráneo Oriental.

 

LA FUNDACIÓN DE ROMA

 

Según la tradición romana, la ciudad de Roma fue fundada en el año 753 a.C. por los gemelos Rómulo y Remo a las orillas del Tíber. Siendo muy pequeños, los hermanos habían sido arrojados en una canasta al río Tíber para salvarlos del odio de un rey usurpador, su tío. Una loba los encontró en una orilla y los amamantó junto a sus cachorros. Luego fueron recogidos y criados por pastores. Años después, ya adultos, se vengaron de su tío y fundaron una nueva ciudad: Roma. Posteriormente, los hermanos pelearon entre sí; Rómulo resultó vencedor y se convirtió en el primer rey de Roma. Esta leyenda encierra algunos datos para tener en cuenta, como el interés de los romanos por confirmar el destino militar de Roma, basándose en que Rómulo y remo eran hijos de Marte, dios de la guerra.

 

Los historiadores han dividido la historia de Roma en tres períodos, de acuerdo con la forma de gobierno: la monarquía, la república y el imperio.

 

LA MONARQUÍA ROMANA

 

En sus inicios, Roma fue una ciudad-estado gobernada por:

 

  • El rey: Era elegido por la Asamblea y duraba en su cargo de por vida. A su muerte, el poder volvía al Estado. El Senado designaba a un rey interino entre sus integrantes, hasta el nombramiento de un sucesor.
  • El Senado: Lo integraban los jefes de las familias patricias, el grupo social más poderoso. Sus funciones en esta época eran esencialmente consultivas: asesorar al rey en sus actividades.
  • La Asamblea: Formada exclusivamente por los patricios, sus funciones eran variadas e incluían las legislativas, las judiciales y la elección de los reyes.

 

La monarquía romana se mantuvo vigente por más de dos siglos, hasta el año 509 a.C, cuando una revolución terminó con ella. El primer monarca fue Rómulo. Los últimos monarcas pertenecieron a una dinastía extranjera: los etruscos conquistaron la ciudad y la gobernaron hasta que fueron expulsados por los romanos. El último rey fue Tarquino “el Soberbio”. Los patricios romanos organizaron una revolución para terminar con la dominación etrusca y su monarquía. Tarquino fue derrotado y se inauguró la República Romana.

 

LA REPÚBLICA ROMANA

 

Luego de la revolución del 509 a.C, se instaló la República que se mantuvo por más de cinco siglos, hasta el 27 a.C.  A lo largo de este tiempo sufrió transformaciones: primero fue una república aristocrática, luego llegó a ser casi democrática, aunque mantenía privilegios de fortuna; posteriormente el gobierno quedó en manos de una oligarquía.

El término república (del latín res publica: cosa pública) indicaba que los ciudadanos romanos eran quienes tomaban las decisiones en las cuestiones que pertenecían a la comunidad, y quienes integraban y dirigían las cuestiones del Estado.

Durante este momento Roma se convirtió en la mayor potencia europea y en el imperio dominante de la región mediterránea. Tras la muerte de Alejandro Magno, Roma reemplazó en el tiempo a sus herederos y absorbió a Grecia y Macedonia, entre otros territorios. Venció a Cartago en una serie de guerras (las guerras púnicas) y se adueñó de las riquezas y los territorios de esta ciudad-estado del norte de África

 

 

Las instituciones republicanas

 

La constitución de la República Romana se basaba en el equilibrio de tres órganos que se controlaban mutuamente: Magistrados, Comicios y Senado. El Senado representa el poder consultivo. En un principio estaba integrado sólo por patricios, pero luego se incorporaron también los plebeyos. Las competencias del Senado son:

  • Controlar los ingresos y los gastos del Estado.
  • Juzgar los delitos cometidos en Italia que exigen una intervención del Estado, como traiciones, perjurios, envenenamientos, asesinatos.
  • Enviar embajadas fuera de Roma y recibir las que vengan de otros países.  

Los Comicios son asambleas que representan el poder legislativo. Los componentes de los comicios son los ciudadanos libres de pleno derecho, varones y mayores de edad. Estos ciudadanos estaban divididos en clases sociales según la capacidad económica.

El pueblo, reunido en los comicios, es quien elige a los magistrados, es el único que puede condenar a muerte, es quien delibera sobre la paz y la guerra y quien ratifica las alianzas y tratados de paz.

Las Magistraturas representan el poder ejecutivo temporal. Eran elegidos por el pueblo anualmente (salvo el censor, que era quinquenal), y eran cargos gratuitos y colegiados. Para poder ser elegido, se debía ser ciudadano, no estar condenado por sentencia judicial y haber cumplido el servicio militar. El desempeño sucesivo de las magistraturas desde la más baja, la cuestura, hasta la más alta, el consulado, se denominaba carrera política (cursus honorum):

              Cuestores: estuvieron encargados de la administración del tesoro del Estado; y cuestores provinciales, que administraban el tesoro de las provincias y pagaban los estipendios del ejército.

                Ediles: dos plebeyos y dos curules. Los curules, en un principio, se eligieron entre los patricios, pero los plebeyos obtuvieron pronto el acceso al cargo de edil curul. Los ediles eran los encargados de la administración municipal (policía, mercado, juegos públicos, etc.).

                Cónsules: fueron los magistrados con más poder de la república romana. Poseyeron poderes civiles y militares: reclutaban y dirigían el ejército, convocaban y presidían el Senado y las Asambleas, eran los principales ejecutores de las decisiones del Senado y del pueblo. Al salir del cargo, iban a gobernar una provincia como procónsules.

                 Pretores: Eran los encargados de administrar justicia. A partir de 241 a. de C. se eligieron dos pretores: urbanus, encargado de dirimir los pleitos entre ciudadanos; y peregrinus, encargado de los pleitos entre extranjeros o entre un ciudadano y un extranjero.

                  Censores: Se elegían cada cinco años entre los que habían sido cónsules. Sus funciones fueron: confección del censo de los ciudadanos, vigilancia de las costumbres y redacción de la lista de los senadores..

 

En casos de extrema gravedad se designaba un dictador con plenos poderes civiles y militares por un período de seis meses. En la última época de la república no se nombraron ya dictadores, sino que se otorgaba a los cónsules el poder supremo.

 

EL IMPERIO

 

Diversos ingredientes favorecieron la concentración del poder: la colosal superficie del Imperio, el gobierno de muchas provincias a cargo de jefes del ejército y los constantes enfrentamientos. Cada guerra civil finalizó con la concentración del poder político en un solo hombre, hecho que al reiterarse fue modificando el tradicional funcionamiento de las instituciones republicanas.

El imperio comienza en Roma con Octavio en el 27 a. C. La palabra imperium designaba el mando supremo, el poder de los más altos cargos públicos, que Octavio fue acumulando poco a poco.

El emperador será el jefe supremo civil, militar y religioso. Los emperadores romanos asociaron a su nombre los títulos de:

 -         Princeps, primero entre iguales, suponía el poder político.

-         Imperator, comandante, suponía el poder militar.

-         Augustus, venerable, alude a la superioridad personal del emperador.

 

Augusto (Octavio), estableció en Roma un sistema de carácter monárquico pero de apariencia republicana. El Senado continuaba siendo en apariencia el órgano más importante del gobierno, pero Augusto se preocupó por controlar su funcionamiento. Redujo el número de sus miembros a 600 y le quitó el manejo de la política exterior, con lo que ya no tendría control sobre el ejército; en política interna, si bien el Senado mantuvo parte de su actividad legislativa, Augusto hacía uso de la prerrogativa, es decir, el derecho a expresar antes que los demás su opinión, sin que los otros lo contradijeran.

La antigua oligarquía había sido derrotada y el nuevo grupo social que controlaba el estado estaba integrado en su mayoría por los ecuestres o publicanos (grandes comerciantes y financistas), sector al que había pertenecido la propia familia de Augusto. Junto a estos grupos comerciales y financieros, el apoyo principal de Augusto era el Ejército.

 

 

La Sociedad romana.

 

La población romana está constituida por dos grandes bloques humanos: hombres libres y esclavos. Los hombres libres pueden ser ciudadanos (cives) o extranjeros (peregrini). A estos últimos se les permite residir en Roma, pero carecen de derechos políticos.

 

Los hombres libres se dividían en:  

  • Patricios: eran los descendientes de los primitivos romanos, y constituyen la aristocracia de la sangre. Sólo ellos, como ciudadanos romanos, tenían derecho a votar y ocupar cargos políticos y religiosos. Además, constituían el sector más rico, dueño de grandes extensiones de tierra.
  • Plebeyos: forman la mayoría de la población en Roma, y proceden sobre todo de los pueblos sometidos y de la inmigración. Se los consideraba hombres libres pero no ciudadanos, por lo tanto se hallaban excluídos de la vida política y también religiosa (no participaban del culto oficial). Les estaba prohibido contraer matrimonio con integrantes del patriciado. Los plebeyos eran en gran parte campesinos, comerciantes y artesanos.

 

Tras la expulsión de los reyes (509 a. C.), comienzan las luchas sociales entre patricios y plebeyos, con la exigencia de éstos del reconocimiento de sus derechos políticos y civiles. A partir del 302 a. C. la plebe consigue el acceso a todas las magistraturas.

 

Otra categoría dentro de los hombres libres la constituían los llamados clientes. Se trataba de ciudadanos libres que voluntariamente se ponían bajo la protección de una persona rica (patronus –patrón-). El patricio les brindaba ayuda económica y los defendía ante la justicia. A cambio, los clientes lo acompañaban en la guerra y lo ayudaban en algunos trabajos.

Los esclavos eran sólo cosas, no seres humanos. El poder de sus amos sobre ellos era ilimitado, pudiendo incluso darles muerte. El esclavo carece de bienes personales y no puede contraer matrimonio legal; podían elegir una compañera de esclavitud para celebrar con ella un matrimonio entre esclavos.

Los esclavos podían recuperar su libertad (manumisión), bien como recompensa a una buena conducta bien porque el propio esclavo se la compraba a su amo. El esclavo manumitido se denominaba liberto, que goza de derechos limitados y continúa debiendo a su antiguo dueño respeto y fidelidad.

Las actividades comerciales, como también las artesanales, estaban en su mayor parte en manos de esclavos y libertos, porque los hombres libres, aunque fuesen pobres, consideraban estas profesiones como indignas de ellos.

 

La mujer en la Antigüedad.

 

En Roma, en los primeros tiempos, el pater familias tenía un completo control sobre su esposa y su familia, pero en general la ley romana concedía a la mujer más derechos que la griega. No vivían recluidas en casa y comían con sus esposos; eran libres para abandonar la casa y visitar no sólo tiendas, sino también lugares públicos como teatros y juzgados. Muchas mujeres romanas de clase elevada eran influyentes y tomaban parte activa en los asuntos sobre los que se discutía en sus casas.

La mujer romana se casaba generalmente entre los trece y los diecisiete años. Una vez dentro de su casa, la mujer ocupaba una posición bastante independiente, sobre todo en época imperial, cuando se consideró a la mujer como propietaria de los bienes que ella había aportado al matrimonio. Así era lógico que las mujeres empuñasen con frecuencia las riendas de la casa, mandando en ellas más que el marido e incluso sobre él.

 

La economía en Roma

 

La base de la economía romana era la agricultura y  la ganadería y el comercio:

 

  • Agricultura y ganadería: Aunque la actividad política y cultural se centraba en las ciudades, la mayoría de los habitantes vivían en el campo, donde cultivaban la tierra y cuidaban del ganado. La agricultura era de propiedad comunal. Aunque, con el tiempo, también sería privada. El régimen de tenencia era la pequeña propiedad, puesto que cada familia tenía lo que podía explotar directamente.

 

Los cultivos más importantes eran los de trigo, vid y olivo, y también árboles frutales, hortalizas, legumbres y lino.

Los romanos mejoraron las técnicas agrícolas. Introdujeron la arada romana, molinos más eficaces, como el de grano, la prensa de aceite, técnicas de regadío y el uso de abono.

La base económica de Roma, en la época de la monarquía, era la ganadería. Esta era de propiedad privada,

  • Comercio: Dada la posición de la ciudad, en una importante ruta comercial, cada vez más los romanos se dedicaron al comercio; principalmente de productos agrícolas, ganaderos, sal, manufacturas etruscas e importaciones griegas y fenicias. Hasta mediados del siglo IV a.C. Roma no acuñó moneda, y se pagaba con el peso en bronce.

 

 

LEGADO DEL IMPERIO ROMANO

 

 

Los romanos no fueron los primeros cristianos. Por el contrario, alimentaban a los leones con ellos por pura diversión. Sin embargo, una vez convertido oficialmente al cristianismo, el Imperio Romano promovió, reforzó y difundió esa religión en Europa, el oeste asiático, el norte de África hasta donde se extendían sus dominios.

La propia Roma se convirtió en capital de la cristiandad y hoy es sede de la Iglesia católica romana.

¿Cómo se detecta hoy la influencia de Roma? En primer lugar la lengua romana, el latín, es la base no sólo del italiano sino del francés, el castellano, el portugués y el rumano. También dejó fuertes huellas en idiomas no latinos como el inglés.

 

 

 

¿Repasamos lo leído?

 

ACTIVIDADES:

 

 

  • Menciona las tres etapas de la historia de Roma. ¿Por qué se dice que la monarquía romana era vitalicia y electiva?
  • ¿Qué grupos sociales participaban en el gobierno? ¿Qué otros grupos componían la sociedad romana? ¿En qué condiciones vivían los esclavos y qué actividades realizaban?
  • Describe el papel de la mujer en la sociedad romana.
  • En la época de la República, ¿Qué magistrados reemplazaron al rey? ¿Quiénes los elegían?
  • ¿Cuáles eran las funciones del Senado?
  • ¿Cuáles eran las actividades económicas básicas de Roma? Explica cada una.
  • ¿Cuándo se inicia el Imperio romano? ¿Por qué se afirma que el sistema inaugurado por Octavio es de carácter monárquico pero de apariencia republicana?
  • Enumera los poderes que acumuló Augusto. ¿En qué institución se sustentaba la suma de sus poderes?
  • ¿Qué grupo social controló el estado en la época de Augusto?

 

 

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El imperio romano resumen

HISTORIA DE LA ROMA ANTIGUA

Los hermanos enemigos

Desde su nacimiento, Rómulo y Remo, estaban destinados a hacer grandes cosas. Desde que fueron

abandonados a las aguas del Tíber por Rea Silvia, hasta que Remo fue matado por Rómulo por

oponerse a sus ideas.

Rómulo pobló Roma con vagabundos, ladrones y proscritos. La ciudad necesitaba crecer, así que

necesitaban mujeres, así que las raptaron de una pueblo cercano. En el 715 a.C., Rómulo

desapareció en el cielo y se convirtió en un dios. Aunque ellos sabian que era una leyenda y que no

era real, pero les gustaba eso.

Emplazamiento ideal

En una fértil llanura rica en trigo, con vides y olivos, Roma se beneficia de un emplazamiento

privilegiado en una encrucijada de caminos entre el Norte y el Sur.

Las ciudades del Lacio

Roma no es la ciudad más antigua del Lacio. Rómulo, procedía de Alba, en el corazón de los

montes Albanos. Alba fue construida por los habitantes de Lavinia. Roma, Alba y Lavinia son las

capitales tradicionales del mundo latino que están organizados en una confederación de

ciudades.

Los albanos honran a Júpiter; en Lavinia, las delegaciones de las diferentes ciudades se reúnen

alrededor de una antigua tumba, que es de Eneas. Más rica y poblada que sus rivales, Roma

soporta el papel subalterno que tiene asignado en el seno de una liga latina. Roma no

conseguirá imponer su hegemonía hasta el años 338 a.C., bajo la República, tras una dura

guerra con los demás pueblos del Lacio.

Los etruscos

Aparece Etruria hacia el siglo VIII a.C. Su territorio se extendía por la Toscana actual hasta el

Tíber, donde hoy se levanta la Ciudad del Vaticano. Mientras éstos vivían en villorrrios y tenían

una agricultura de subsistencia, los etruscos habitaban en ricas ciudades, como Veyes,

Tarquinia o Bolsena. Contaban con una refinada artesanía y realizaban intercambios con otros

países mediterráneos, en especial con griegos y fenicios. Dieron impulso decisivo a las

civilizaciones que aparecían en la Italia central. Hacia el 700 a.C. Los etruscos elaboran su

propia escritura; nosotros la podemos leer, pero no encontramos ningún sentido. Los etruscos,

que eran profundamente religiosos, legaron a los romanos muchos rituales. Las tumbas de

Etruscas eran decoradas pintadas la pared. A los difuntos se les decoraba las tumbas ya que

querían ofrecer una morada digna a los propietarios de las tumbas, que eran ricos aristócratas.

Los más pobres tenían que conformarse con una simple fosa cavada en el suelo. El significado

de las pinturas pintadas en las paredes ha sido objeto de numerosas controversias. Significan la

vida de felicidad suma, concebida según el modelo de la que llevaron en la tierra.

El arte de las necrópolis

Los temas eran muy variados: juegos de atletas, escenas de pesca o caza, danzas que están

detallados y banquetes. En la realización de estos frescos funerarios participaron talleres de

artistas griegos, que muestran de la pintura griega de esta época.

Los reyes Etruscos

La monarquía existió en Roma con toda seguridad. Los primeros reyes son legendarios, los

nombres que se les atribuyen son auténticos hasta cierto punto. Trata tanto de romanos como

de sabinos, en virtud del acuerdo que firmaron ambos pueblos después de la guerra que

sobrevino tras el rapto de las sabinas. Otros dos soberanos etruscos sucedieron a Tarquino el

Viejo: Servio Tulio y Tarquino el Soberbio. Servio Tulio accedió al trono de la manera más

pacífica. Tarquino el soberbio fue un tirano cruel; enfureció por no haber sido designado rey,

no dudó en recurrir a la violencia para eliminas a Servio Tulio y así recuperar el trono de su

padre Tarquino el Viejo. Roma accedió al rango de ciudad con los reyes etruscos.

El fin de la monarquía

Los romanos no tenían un buen recuerdo del periodo monárquico. La monarquía fue sinónimo

de odiosa tiranía, sobre todo en el reinado de Tarquino el soberbio, a quien sus súbditos

odiaban.

La República romana

Desde lo alto del Capitolio, Júpiter Optimus Maximus extiende su protección sobre Roma. Le

llaman Júpiter a Capitolino desde que en el 509 a.C., se le consagrara un templo erigido en la

colina. Según los cimientos se encontraron una cabeza humana. Los primeros años de la

República, se vieron agitados por las rivalidades que enfrentaban a las clases sociales. Los

patricios se habían organizado en una casta. A menudo, las campañas militares los mantenían

alejados de Roma. El senado debía reemplazar a los cónsules designando un magistrado con

poderes especiales a título temporal.

Los hijos de Marte

Un historiador griego del siglo II a.C., Polibio, explicaba a sus lectores que si los romanos habían

conseguido conquistar toda Italia y los países de la cuenca mediterránea, se debió a su

constitución republicana. La sociedad romana se regía por un orden militar. El año comenzaba

en el mes de Marte, el dios de la Guerra. La asamblea del pueblo más importante de todas, los

comicios centuriados, se organizaban según el modelo de las unidades tácticas de la legión.

La guerra afectaba a la propia supervivencia de la ciudad, era una cuestión de Estado, y la

declaración de las hostilidades había de respetar los ritos religiosos y las formas jurídicas, pues

no cabía la posibilidad de equivocarse. Cuando Roma se consideraba perjudicada, el senado

envió a sacerdotes a que pidieran reparaciones al enemigo en los términos más precisos. Todos

los ciudadanos en edad de servir debían prestar un solemne juramento.

Conquistar Italia

La República romana tuvo que defenderse de sus vecinos; primero contra ciudades del Lacio, y

contra los etruscos. Los primeros conflictos reforzaron la cohesión política y militar de la ciudad

y persuadieron a los romanos de que contaban con el favor de los dioses. También los

montañeses del centro de Italia, los samnitas, consiguieron capturar a todo el ejército romano

el año 321. Los romanos consiuieron que la mayoría de las ciudades de Italia asumieran el

compromiso de proporcionarles tropas auxiliares y dinero. Conquistaron un inmenso territorio

que se extendió hasta el extremo sur de la península italiana.

El triunfo

Tras una campaña militar, el jefe victorioso, ataviado como Júpiter Capitolino y seguido por las

cohortes de prisioneros y los carros rebosantes de botín y por los emblemas de las ciudades y

países conquistados, desfilaba por el centro de la ciudad, donde en tiempo de paz estaba

prohibida toda presencia militar.

El desarrollo cultural

Roma imponía sus estructuras políticas y administrativas a los países que iba sometiendo. Los

romanos que estaba impresionados por las ciudades de Grecia y de Oriente, procuraron atraer

primero y formar después a los maestros de obras capaces de concebir los edificios públicos y

los conjuntos arquitectónicos dignos de la grandeza y de la majestad de la República. Roma

creció de modo anárquico. Las calles tenían un trazado irregular. Los romanos emprendieron

un gigantesco trabajo de reestructuración urbana.

Vida en las calles

Los romanos como mediterráneos hacían vida en la calle. Los que no tenían medios para

comprar una de las amplias y hermosas moradas del Palatino, vivían en pisos habilitados en

inmuebles de varias plantas que daban a unas calles muy estrechas. Para un ciudadano romano

que no fuera artesano ni agricultor, la mayor parte de la jornada transcurría en la calle y en las

plazas públicas. La vida de los barrios tenía una gran importancia, y cada uno de ellos contaba

con sus propios representantes y sus cultos particulares. En tales ocasiones quedaban en un

segundo plano las tradicionales diferencias que oponían a ciudadanos y no-ciudadanos, a ricos

y pobres, a hombres libres y esclavos.

La República agoniza

El último siglo de la República se caracterizó por excesos de todo tipo y por la violencia, que

condujo a la muerte de ese sistema político que se consideró ideal.

Ésto se produce, por la gran cantidad de revueltas y luchas en la vida social, política, económica y

moral, en la que mientras los itálicos se hacen romanos, a los políticos solo les importaba disponer

de más autoridad y los ejércitos dejaron de servir a la República para obedecer sólo a los generales.

De esta etapa, quedan galerías de retratos de los hombres ilustres que tuvieron responsabilidad en la

desaparición del régimen.

Las campañas de Augusto

Emperador desde el año 31 a.C. Hasta el 14 d.C., Augusto obtuvo carias victorias que le

permitieron agrandar el Imperio. Después de la victoria naval de Actium, se apodera del Egipto

de Cleopatra y del reino de los gálatas. Las fronteras del Imperio llegan hasta el Rin y el

Danubio. También son anexionadas Retia, Nórica, Panonia y Mesia. El ejército republicano, que

se reconstituía antes de cada campaña y se disolvía después de cada victoria, se hace

permanente con Augusto. Los soldados son asalariados, en un servicio que dura de 25 a 30

años. Los privilegiados, por el uniforme, el sueldo y las condiciones de vida, constituyen la

<<guarnición de Roma>>: cohortes pretorianas, cohortes urbanas y cohortes nocturnas.

La legión

Los hombres de primera línea avanzan escudo con escudo; los soldados de segunda línea los

protegen con sus propios escudos, colocados sobre la cabeza. Esta formación compacta

presenta la ventaja de ser muy flexible gracias a su articulación. Cada hombre pertenece a una

centuria; dos centurias forman un manípulo, que en el combate se reconoce gracias a su

estandarte.

Los oficiales

El ejército romano estaba muy jerarquizado. En la cúpula se encontraba el emperados. El

perfecto del pretorio era, el ministro de la Guerra y estaba asistido en Roma por el perfecto de

las cohortes nocturnas, de los oficiales y de los centuriones.

La vida militar

Los provinciales se hacían cargo siempre de su propia defensa. Los más afortunados eran los

que habían nacido en Italia, porque ingresaban en la guarnición de Roma y disfrutaban de

algunos privilegios: salarios elevados y armas en perfecto estado. Los oficiales pertenecían a la

élite, al orden ecuestre y al orden senatorial. Los salarios que percibían eran una minucia en

comparación con las inmensas fortunas que poseían.

Trajano, el conquistador

Con la anexión de Mauritania, Roma llegó a controlar todas las costas del Mediterráneo, un

mar al que los romanos llamaron Mare Nostrum. La conquista de Bretaña y de Dacia desplaza

el centro de gravedad del Imperio hacia el norte de Europa. Pero el enemigo más importante

son los partos, que se encuentran al este, es Persia.

El campamento y el <<limes>>

El campamento es una verdadera ciudad. Para poder albergar a una legión. Ha de tener por lo

menos una extensión de veinte hectáreas. Está protegido por una sólida muralla con esquinas

redondeadas, flanqueada por torres y atravesada por cuatro puertas.

El Imperio, amenazado

Marco Aurelio, fue un filósofo y a la vez un gran emperador. Aunque detestaba la guerra, se pasó su

vida en campos de batalla.

El ataque de los partos contra Siria, obligó a Lucio Aurelio Vero a marchar a Oriente y después de 4

años, Roma conquistó Mesopotamia.

Más tarde vinieron las dificultades e incluso Marco Aurelio tuvo que vender la vajilla de oro para

poder costear los gastos de la guerra.

Todo parecía ir bien, hasta que la peste hizo morir a Marco Aurelio, quien dejó el Imperio a su hijo

Cómodo.

Septimo Severo, nació en África. Se dijo que era un gran general y empezó su gobierno en una

época de guerras y batallas. Después de la muerte de Cómodo contó con el apoyo de los ejércitos

del Danubio para lograr sus ambiciones

Soldados y civiles

La zona del <<limes>> fortificada por los campamentos, era muy próspera. Los soldados se

gastaban el estipendio, relativamente alto, que cobraban; además, su presencia garantizaba la

<<pax romana>> y atraía a civiles, campesinos, artesanos, comerciantes y organizadores del

ocio. Para ejercitarse, los soldados realizaban trabajos públicos, como construir carreteras que

también utilizaban los civiles.

El Imperio romano hizo mucho más que conservar el legado de la República: lo acrecentó en

proporciones considerables. Fue un régimen tan agresivo con sus vecinos como antes lo había

sido la República.

La paz romana

Durante el Alto Imperio Roma extiende su dominio desde el Atlántico al Rin, y desde el

Danubio al golfo de Pérsico. El dominio de todos esos territorios exige un buen conocimiento

del terreno.

El principado

En el 27 a.C., Octavio, que pretende restaurar la República, recibe del senado el título de

augustus, dueño sagrado del cosmos. Octavio da su nombre al mes de agosto. Se impone como

princeps a la vez que como imperator acumulando los poderes civiles de los tribunos de la

plebe de la época republicana. Así, bajo la autoridad del emperador, que ejerce su poder sobre

todos, nace progresivamente un nuevo régimen al que se llama principado o imperio, y que

designa tanto el poder militar del emperador como el conjunto geográfico dominado por

Roma. La progresiva acumulación de poderes en manos del príncipe limita las iniciativas del

senado y del pueblo. Las ciudades y las provincias exaltan sus virtudes personales y veneran a

su familia y a sus dioses más queridos, denominadas divinidades augustas.

Roma entera

Ciudad cosmopolita de un millón de habitantes y metrópoli cultural religiosa que reflejaba la

diversidad de un inmenso imperio, Roma estuvo sometida a un constante proceso de

remodelación. Roma fue también la ciudad del lujo y del comercio, en la que se podía

encontrar lo que no había en ningún otro lugar, según afirmaba Elio Aristides. Se mezclan

millares de esclavos, de libertos y de hombres libres. También se la calificaba de ciudad de los

perezosos por sus fiestas y juegos fastuosos.

Las <<luces>> de la ciudad

LA arquitectura romana, orientada a la vida pública, pretende ser duradera, armoniosa y

funcional. Roma exporta su modelo urbano a todo el Impero, lo que no impide que en las

provincias, tanto de Oriente como de Occidente, subsistan las características regionales. Los

antiguos núcleos urbanos y las nuevas ciudades, que participan en la unificación del Imperio y

en la integración de las culturas locales, se convierten en el escaparate del modo de vida

romano. Las ciudades son piezas indispensables en la vida del mundo romano. Millares de

estatuas, retratos e inscripciones celebran en todo el Imperio a esos bienhechores que se

ocupan del aprovisionamiento, asumen las funciones de la magistratura o del sacerdocio,

financian juegos y construcciones, y a veces distribuyen dinero a los más necesitados.

La vida en el campo

Durante el Imperio se producen importantes cambios en el campo; las tierras se cultivan mejor

y la producción agrícola se especializa para adaptarla a las necesidades del mercado. El campo

de la península itálica se enfrenta a la competencia de las provincias: el vino y el aceite llegan

sobre todo de Hispania y de la Galia; los cereales de Egipto y de la provincia de África del

imperio. La orden de confeccionar el catastro general del Imperio romano que dictó Augusto

convirtió a éste en el organizador de una formidable empresa de modernización del campo.

Había que medir y trazar una cuadrícula rigurosa, señalar los límites de las parcelas de manera

clara y precisa con mojones, muros, vías o fosos, cuyos vestigios permanecen todavía en

nuestras tierras.

El gran comercio

Se extiende el imperio, también se multiplica el intercabio de mercancias entre las

provincias a traves de los ríos y mares.

Elpuerto de Ostia ya en tiempos de la Republica era considerado como el gran almacen de Roma,

pero se queda ya pequeño y el emperador Claudio ordena su ampliación, con el tiempo se queda

pequeño aparte de estar mal protegido de las tempestades.

Acomienzos del siglo II, el emperadpr Trajano decide contruir otra darsena que comucica el Tiber a

traves de un canal y cuenta con una carretera de accceso, el puerto de Ostia se ve animado por el

trafico incesante de barcos comerciantes. Los estibadores descargan mercancías y las almacenan en

grandes depósitos con productos de todos los confines de Imperio como, ámbar esclavos y pieles de

las regiones del norte, oro maderas preciosas y marfil de Africa.

Los juegos, espectáculos del mundo

La pasión por tales espectáculos era comprensible. Nada se dejaba a la improvisación: los

gladiadores y los animales hacen pensar, por su exotismo, en el dominio de Roma sobre

regiones lejanas. El emperador no retrocede ante nada con tal de asegurar el éxito de un

espectáculo organizado por él mismo; así, el año 66 d.C., Nerón hace cubrir la arena con una

inmensa tela estrellada para la coronación del rey de Armenia.

Dioses para todos

En el territorio del Imperio, todas las divinidades coexisten en paz, aunque no pertenezcan al

panteón romano tradicional. La unidad religiosa, encarnada por el emperador, admite la

especificidad de las creencias y de los cultos locales. Durante el reinado de Augusto se

construyó un vasto templo llamado Panteón porque estaba consagrado a todos los dioses. Para

conjurar cualquier tipo de amenaza, nacen los dioses sincréticos, dioses que poseen todos los

dones de las divinidades y aseguran a los hombres una protección total. Los romanos

asimilaron rápidamente las divinidades locales y las propagaron por todo el Imperio.

Herodes el GRANDE

Herodes consiguió que el senado romano le proclamara rey de Judea gracias al apoyo de

Octavio. Herodes era un personaje cruel y sin ningún escrúpulo que inició su reinado haciendo

ejecutar a 45 miembros de los 70 que componían el Sanedrín. El reinado de Judea quedó

divido entre sus tres hijos.

Cesárea

Durante el reinado de Herodes, Judea vivió un periodo de prosperidad económica. Como el

país no contaba entonces con ninguna salida al mar, Herodes hizo construir el puerto de

Cesárea en un antiguo emplazamiento fenicio. Cesárea era una ciudad cosmopolita, cuya

población se componía en gran parte de griegos y sirios.

La historia de Israel

La historia del pueblo hebreo está jalonada de rupturas. El primer periodo se caracteriza por la

vida nómada y seminómada y está dominado por la gran figura de Abraham, originario de Ur.

Esta edad de oro es breve. Una serie de conflictos provocará escisión en dos reinos: el de Israel

al norte, y el de Judá al sur. La victoria de los persas sobre los babilonios puso fin a la esclavitud

de los judíos. Fue sometida por Alejandro Magno y quedo incorporada al Egipto de los

tolomeos.

Jesucristo

Hijo del carpintero José y de María, Jesús vivió durante el último año del reinado de Herodes el

Grande en Nazaret, un pequeño pueblo de Galilea. Después de ser bautizado por Juan Bautista,

Jesús comenzó su vida de predicador y reclutó a sus discípulos, que le reconocieron como el

Mesías enviado por dios. Jesús, el día que se celebraba la pascua judía, fue a Jerusalén y allí fue

detenido por agitador. El sanedrín lo condenó como falso profeta y lo entregó a Poncio Pilato,

quien lo juzgó por rebelde contra Roma. La sentencia lo condenó a morir crucificado. La agonía

era muy larga y la muerte se producía por asfixia.

La casa eclesial

Las comunidades se reunían en simples viviendas, idénticas a las habitadas por la población de

la ciudad. La iglesia de Dura Europos estaba construida alrededor de un patio central. Las otras

estancias, en el piso, estaban reservadas a los usos domésticos. La comunidad estaba dirigida

por los celadores o espíscopos.

Las persecuciones

Roma consideró a la incipiente comunidad cristiana como una secta más de las muchas que

existían en el Imperio, mientras que las autoridades judías intentaron suprimir la

<<desviación>> que a sus ojos representaban los cristianos. Pero Roma adoptaría muy pronto

una actitud Hostil hacia esos <<ateos>> que no participaban en los cultos de la ciudad ni en el

culto al emperador. Las persecuciones tuvieron lugar a lo largo de dos siglos y medio, aunque

siempre fueron esporádicas. La de Nerón tuvo un carácter local, pues se limitó a Roma, y se

produjo como consecuencia del incendio de la ciudad en el años 64. En realidad, las

persecuciones no alcanzaron su objetivo, sino que provocaron más bien el efecto contrario.

Morir por su fe le daba al cristiano la posibilidad de entrar directamente en el paraíso. El mártir

era un santo.

Una religión oficial

El emperador Constantino se convierte en defensor del cristianismo después de su victoria

contra Majencio, en el puente Milvio, el 28 de octubre del año 312. Su reinado señala el fin de

las persecuciones y el comienzo de la Paz de la Iglesia. Desde los primeros siglos, los cristianos

se plantearon numerosas cuestiones de dogma. Como la Iglesia no disponía de unas bases

teológicas sólidas para resolverlas, se producían crisis doctrinales. Para resolver los problemas

de orden público surgidos a raíz de aquéllas, el emperador convocó concilios.

Monjes y ermitaños

El florecimiento de los monasterios cristianos está íntimamente relacionado con la paz

religiosa. Una vez que el cristianismo se convierte en la religión oficial, tiende a caracterizarse

como un fenómeno de masas, lo que conlleva un cierto relajamiento de las costumbres. En

menos de un cuarto de siglo, Pacomio funda nueve monasterios de hombres y, con su hermana

María, dos de mujeres. El modelo monástico se propaga desde el siglo V en Siria y Palestina,

hasta que llega a Occidente: en Italia con san Ambrosio, obispo de Milán. El monasterio es

dirigido por un abad. Allí se observa una estricta disciplina, o regla; la de san Benito (480-547)

inspirará la vida de casi todos los monasterios de Occidente hasta nuestros días.

Los Padres de la Iglesia

Con este nombre se designan los autores y teólogos de los primeros siglos cristianos,

distinguiendo entre Padres griegos y Padres latinos, según la lengua que utilizaron para escribir

sus textos. Durante los siglos II y III, los pensadores cristianos, cuya enseñanza se apoyaba en

las Sagradas Escrituras, se dedicaron sobre todo a refutar las acusaciones que los autores

paganos lanzaban contra el cristianismo y a combatir las doctrinas heréticas.

La <<crisis>> del siglo III

Después de haber eliminado a la monarquía parta, los persas sasánidas intentaron restaurar el

antiguo Imperio aqueménide a expensas de Roma. El Estado persa era un adversario temible,

bien organizado, sustentado en una religión nacional y con un ejército preparado, dotado de

caballería acorazada. La guerra trajo consigo la ruina y la pérdida de población, la depreciación

de la moneda y la inflación, y con ello los desórdenes sociales. La clase media de los curiales y

los pobres fueron los más afectados.

La solución de Diocleciano

Dioleciano había sido `proclamado emperador por el ejercito y ratificado por el senado, tras vencer

a los persas y germanos hubo que pagar un gran precio pues se había tenido que reclutar y pagar al

ejercito.

La tetraquía se vio obligada a afrontar una serie de usurpaciones aunque cada vez más escasas

Diocleciano tuvo que reprimir a bandas armadas de campesinos el emperador Maximiano aplastó

estas rebeliones tambíen se persiguió a los cristianos y el fundador de maniqueismo fúe condenado

a muerte.

El Imperio en el siglo IV

Los emperadores romanos rara vez acudían a Roma y residian en otras ciudades Milan , Simiun,

Tesalónica Nicomedia, la sociedad, cimentada en la jerarquia y la sucesión hereditaria, se habia

organizado en parte en función de las exigencias de Estado.

Constantino hijo de Constacio Cloro, había quedado al margen de la tetrarquia y apoyado por el

ejercito se convirtió en césar el año 306 más tarde derrotó en occidente a Majencio y en oriente a

Licinio.Constantino abrazó el cristianismo y a excepción de Juliano todos sus sucesores fuerón

cristianos.

Las carreras de carros

El espectáculo de las carreras de carros suscitaba la pasión popular tanto en Roma como en

Constantinopla. Los conductores, o aurigas, se distribuían según dos colores principales, verde

y azul, dos colores secundarios, blanco y rojo. Cada color tenía sus partidarios, que a menudo

era joven y alborotador, de modo que no era raro que terminaran enzarzados en una pelea.

El ascenso de los bárbaros

Durante el siglo IV aumentó el número de bárbaros nacidos dentro de él, muchas veces como

consecuencia de las uniones mixtas; los bárbaros también tuvieron más facilidades para

acceder a puestos de mando en el ejército, tanto más rápidamente si eran aristócratas. En 376,

los visigodos, presionados por los hunos, solicitaron ser admitidos en el Imperio. El emperador

Valente los aceptó por considerar que serían futuros reclutas.

Roma, saqueada

El 24 de agosto de 410, Alarico se apodera de Roma, durante tres días la ciudad es saqueada.

Después, sus visigodos, cargados de botín y de esclavos, vagaron por toda Italia antes de

instalarse en la Galia quedaría bajo control de los francos y de los burgundio, y el norte de

África sometido al de los vándalos.

Hacia un mundo distinto

La personalidad más destacada de la primera mitad del siglo fue la hermanastra del emperador

Honorio, Gala Placidia. Ésta había sido cautiva de Alarico, esposa de su sucesor Ataúlfo y reina

de los visigodos, y se convirtió después en la esposa del emperador Constancio II antes de

ejercer la regencia en nombre de su hijo Valentiniano. Paganos y cristianos se acusaban

mutuamente de ser la causa de las desgracias de Roma. Había paganos que afirmaban que los

dioses no querían socorre a Roma porque la ciudad se había hecho cristiana. Un sacerdote

cristiano, Salvio, llegó a elogiar a los bárbaros so pretexto de que los romanos habían sido

justamente castigados por sus vicios. A lo largo del siglo V y durante los primeros años del siglo

VI se produjo en Hispania el asentamiento de los visigodos. La fijación de la capital en Toledo

conincidió con el inicio de una política visigoda unitaria y con el deseo de integrar a visigodos e

hispanorromanos, y su organización social y jurídica como por la religión que practicaban, la

católica entre los hispanorromanos y la arruana entre los visigodos.

En los aspectos económico y social, la penetración visigoda no representó novedad de ningún

tipo. El antagonismo entre los visigodos y la población hispana hasta finales del siglo VI, la

inferioridad numérica de aquéllos y asimismo su modo de vida, predominantemente agrícola,

favorecieron la ruralización de la sociedad hispana.

Occidente y Oriente

En 493, Odoacro fue asesinado por los ostrogodos, enviados por Zenón, emperador de Oriente,

quien así se deshizo de ellos. Cien mil ostrogodos decidieron instalarse en una Italia gobernada

por su jefe, Teodorioc, dueño de Ravena. El Impero romano de Occidente había desaparecido,

pero no la idea de la unidad imperial.

 

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